Idiomas

Cuando supe que me iba a Japón, además de las oportunidades académicas que se me abrían, siempre dije que lo que más me emocionaba era la oportunidad de aprender japonés. Siempre me han fascinado los idiomas, y he "flirteado" con varios de ellos en distintas épocas. Inglés, un poco de francés, clases de alemán, un libro de esperanto, otro de latín... Así que de verdad me parecía extraordinaria esta oportunidad.

idiomas.jpgY resultó que Japón, para alguien como yo, resultó el paraíso en este sentido. No sólo por el japonés, sino porque los japoneses tienen cierta afición por los idiomas que es impresionante. Varios de nuestros amigos japoneses estaban muy interesados en aprender otros idiomas, y hasta yo hice clases de castellano en mi Universidad. Pero sobre todo, lo que era realmente alucinante era la cantidad de programas de idiomas que se pueden ver en la televisión, en el canal NHK. Clases de inglés, francés, italiano, castellano, chino, coreano, indonesio, ruso, árabe... Wow, yo estaba en mi salsa. Claro, la lata de todo es que estos programas eran en japonés. Hasta vendían, en las librerías, libritos para seguir los programas, todo en japonés. Pero yo me conformaba con verlos por televisión, y aprender lo que pudiera. Fue como una sobredosis de idiomas. Y no sólo en la tele. En las librerías grandes, uno puede encontrar diccionarios y libros del tipo: "Aprenda vietnamita", "Ruso básico", o "Indonesio para turistas", en inglés. Una variedad exquisita. Hasta en las tiendas baratas, las míticas tiendas de 100 yenes, había libritos minúsculos de chino, coreano, griego, etc., con CD y todo! Yo me traje algunas cosas, pero la variedad era demasiada, y tuve que restringirme, por el bien del presupuesto familiar :-)

Además, en Japón existe un club llamado Hippo Family Club. Los japoneses que se inscriben (japonesas, fundamentalmente, con sus hijos), reciben unos CDs y unos libros. La idea es sencilla: aprender idiomas como los bebés. Uno escucha los CDs, trata de seguir los diálogos, de cantar las canciones, aunque no entienda nada. Al principio será un balbuceo. Pero después, ya verá cómo empieza a aprender y entender. Y como en los CDs vienen mezclados todos los idiomas, la idea es que cualquiera puede aprender 7 idiomas simultáneamente, o más si quiere. Yo no sé si hay un respaldo teórico para esto, pero nosotros íbamos a sesiones del Hippo Family Club en nuestra ciudad, invitados por una familia amiga, y había gente, incluso niños, que hablaba con cierta fluidez, o era capaz de decir frases simples, en chino, coreano, castellano, inglés, ruso... Increíble. Como estuvimos en el Hippo un año, tuvimos derecho a quedarnos con los CDs y los libros, y ahí están, esperando que alguna vez los retome.

Quizás hay que estar un poco loco para disfrutar de todo esto, y admito que mi "apetito idiomático" es más bien descontrolado, pero sin duda que todo esto fue una de las cosas más fascinantes de nuestra experiencia japonesa.

Y uno acá toda la vida tratando de aprender bien el español. Jaja. No, de verdad está buenísimo esto de que los japoneses se interesen tanto en los idiomas, eso hace que la brecha comunicacional se angoste, algo así como sacar algunos pisos a la Torre de Babel. ¿Qué me dices en esperanto, Víctor?
Uf, yo también querría ser políglota...
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