He ido a China cuatro veces. La primera fue el año 2000, cuando era Primer Vicepresidente de la Cámara. Volví el 2004, 2006 y este año en una comitiva parlamentaria. Al igual que el diputado Guillermo Ceroni, observé que China esta creciendo a una velocidad impresionante. Año a año va cambiando la infraestructura y no tiene nada que ver lo que vi ahora con mi primera visita. Se han ido construyendo ciudades en torno a las carreteras e incrementado la congestión producto del aumento vehicular. Bueno, esto es sólo consecuencia del desarrollo económico espectacular que ha tenido China, con un crecimiento en torno a una media del 10% en los últimos años, el mismo que están calculando para los próximos 10 años. Además ha desarrollado el turismo de largo alcance. El año 2003, 13 millones de chinos salían a hacer turismo muy lejos de sus fronteras. Esa cifra subió al año 2006 en torno a los 32 millones de chinos. Entonces, lo que uno hable de China es una cosa inimaginable. A mí me sorprende el poco conocimiento que hay de la realidad de ese país y de su gente.
Algo puedo decir que los conozco y me parece que son muy arraigados a sus costumbres históricas. Hay que recordar que es una cultura que tiene más de 7.000 años. Es una cultura especial, porque son en lo religioso muy apegados, en lo económico muy liberales y en lo político muy centralistas. Ellos mismos te hablan de que tienen en el país dos sistemas: un sistema centralistas, donde el que manda es el partido comunista, y un sistema liberal en lo económico, continuando con sus raíces, sus costumbres.
Además me parece que los chinos son muy cariñosos. Para ellos, lo fundamental es la confianza, el conocimiento. Si uno se gana la confianza de ellos, después puede realmente hacer muchas cosas, digo después, porque uno nunca podrá cerrar algo de inmediato, nunca.
Por último, quiero decir que me llamaron la atención los jóvenes. Creo que la juventud se está occidentalizando mucho. No hay diferencia entre los jóvenes chinos y los chilenos, se ven igual. Ni hablar del "cuello Mao", no lo usa nadie ya.
Algo puedo decir que los conozco y me parece que son muy arraigados a sus costumbres históricas. Hay que recordar que es una cultura que tiene más de 7.000 años. Es una cultura especial, porque son en lo religioso muy apegados, en lo económico muy liberales y en lo político muy centralistas. Ellos mismos te hablan de que tienen en el país dos sistemas: un sistema centralistas, donde el que manda es el partido comunista, y un sistema liberal en lo económico, continuando con sus raíces, sus costumbres.
Además me parece que los chinos son muy cariñosos. Para ellos, lo fundamental es la confianza, el conocimiento. Si uno se gana la confianza de ellos, después puede realmente hacer muchas cosas, digo después, porque uno nunca podrá cerrar algo de inmediato, nunca.
Por último, quiero decir que me llamaron la atención los jóvenes. Creo que la juventud se está occidentalizando mucho. No hay diferencia entre los jóvenes chinos y los chilenos, se ven igual. Ni hablar del "cuello Mao", no lo usa nadie ya.



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