Por esta razón, algunos osados como yo, considerábamos esta opción como una gran oportunidad para desarrollarnos como profesional y persona. No obstante, todo aquello no era suficiente para internarse en este oriental submundo.
Desde que empecé a ir a clase de chino-mandarin comprendí que no sólo basta con sentarse a repetir palabras que el profesor va enseñando, sino que tuve que empezar a familiarizarme con una cultura tan alejada y distinta a todo lo que yo había conocido.Desde como saludar hasta como pedir una manzana, por ejemplo, se convierten, casi, en unos rituales inconcebibles para occidentales como nosotros, que tenemos un estilo de vida más flexible y sin mucho protocolo. Esto hizo que fuera más interesante y ambicioso el estudio de este idioma, el que opera como un pase directo a años de historia de esta milenaria cultura


¡Hola!
Me gustó mucho lo que escribiste. Yo también concuerdo contigo,de que estos idiomas orientales tienen que ser estudiados inmersos en su cultura. Cualquier idioma de por sí refleja una cultura y forma de pensar,pero obviamente se hace más notorio en estos idiomas milenarios.
Te quería preguntar que dónde estudias chino-mandarín. Me gustaría retomar mi estudio de este idioma.
De antemano,muchísimas gracias.
Saludos,
Mariana
Hola Mariana, qué gusto saber que te gustó lo que escribí. Yo soy un poco nueva en el mundo del blog, todavía no me acostumbro a esta ueva forma de entablar amistad y compartir experiencias.
Mira te cuento, yo estudio periodismo en Viña del Mar y estuve buscando por todos lados algún lugar para estudiar el idioma Chino-Mandarín. Pero en esta ciudad sólo la impartía el Instituto INSEC,en el nivel básico.
Como no hay más opciones, me quedé con ese nivel...pero tengo muchas ganas de seguir estudiando.
Me parece que en Santiago también existe ese Instituto, podrías averiguar.Bueno espero que te haya servido mis datos.
saludos
bye
Siempre hay opciones para estudiar. En Viña del Mar, en la Galería Carrusel, había una tienda de animé en donde daban clases de chino mandarín.
Yo, por mi parte, estudio japonés con Nakazawa sensei en una tienda de servicio técnico de Play Station. El profe -dueño del local- es japonés, usamos métodos y libros, audio, etc. Me atrevo a decir que enseña bastante bien: de hecho, cuando me fui a vivir a Mendoza, llevaba apenas un año aprendiendo. Fui a un instituto a continuar mis clases, y me tiraron al toque a cuarto año :P
-----------------
Este usuario no tiene firma, pero pareciera no afectarle.
En el último post, Lisette habla de cómo a partir del idioma entras en la cultura, hasta en la filosofía de vida de un pueblo. Tienen algo en común ustedes, mucho que conversar.
Saludos Carolina, que tengas buen día.