
He llegado a pensar que mi nivel de inteligencia está muy por debajo de lo normal, desde que llegó a mi casa un Cubo Rubik.
Por allá por los ochentas, mi tío Gonzalo tenía uno de esos cubos cuya gracia es dejar todas las caras armadas con sus pequeños cuadros del mismo color, dilema que los japoneses resuelven en un santiamén. Recuerdo que una tarde, en la que él se encontraba en la universidad, entré a escondidas a su pieza y saqué el cubo, estuve encerrada intentando poner las piezas en su lugar, y nada. El problema era que mi tío recordaba cómo lo había dejado, y en la noche preguntó “¿Quién tomó mi cubo?”
Porque claro, le había movido las piezas y él tenía que empezar de cero. Así escondida entraba cada tarde en esa habitación y hacía mi mejor esfuerzo por resolverlo, como no lo conseguía tuve la muy poco brillante idea de sacarle las piezas con un atornillador, para reacomodarlas, el problema fue que no las pude hacer calzar. Fin de la historia.
Como es de imaginar, empecé a convencerme de que aquellos que lograban resolver el Cubo Rubik eran unos nerds, y eso no era para mí, pero claro, sólo ocultaba mi frustración. Un buen día se me olvidó y dejó de importarme, eso creí hasta que llegó mi esposo con uno a la casa.
He pasado noches en vela, casi congelada de frío a las 3 de la mañana en el living, intentando resolverlo, busqué información en la web y encontré una que decía “Cubo Rubik para novatos”, dificultad pequeña, para niños de 5 a 10 años, y… nada, ni siquiera entiendo las instrucciones ¿Será que me faltan neuronas?, en mi obsesión por resolver este dilema busqué algunos videos en la web, pero solo consiguieron aumentar mi tristeza, como el de esta niña de tan sólo tres años de edad que se demora casi nada en resolverlo. ¡Ay!, bueno, más abajo les dejo un video de los japoneses, campeones mundiales de Cubo Rubik en 2007.
¿Será que no tengo genes nipones?

Cuando era chica y trataba de armar los cubos hacía trampa... Debo reconocerlo.
Lo que más se acerca es cuando he armado los rompecabezas de 2dimensiones.
Nada más.
Recuerdo que se separaba los colores de los cubos, desarticulaba el centro y luego lo armaba de nuevo ordenado.
¡ESA ES LA AUDACIA DEL CHILENO! Que no le gusta trabajar de más!