De las 15 ciudades o regiones de nuestro país que actualmente cuentan con mecanismos de asociatividad con pares en China, son contadas con la mano aquellas que hoy pueden demostrar estrategias de acción o avances sustantivos concretos.
A pesar de tratarse de herramientas útiles al momento de visualizar fórmulas alternativas para energizar la relación bilateral entre Chile y China, son la falta de conocimiento mútuo; las trabas idiomáticas; la distancia geográfica; la inexistencia de órganos para darle seguimiento a los temas y la excesiva burocracia pública y privada, algunos de los factores que están perjudicando la puesta en escena de una dinámica fase de nuestro proceso nacional de inserción, en momentos cuando lo que se denomina como diplomacia pública, asoma como una rica fuente de oportunidades para nuestras pymes, universidades y centros de estudios superiores de investigación, más el deporte y la cultura, entre otras áreas de su potencial agenda de trabajo.
Muchas veces es por medio del trabajo a nivel micro con China que se logran sentar las bases para proyectos más amplios. De ahí que los procesos de hermandad - como se les conoce en China - son vistos como alternativas para acrecentar lazos de confianza, entendimiento y cooperación, orientados a fortalecer las relaciones a nivel macro.
Un buen ejemplo de aquello es lo que realiza la provincia australiana de New South Wales, la cual por medio de una agresiva campaña comunicacional destinada a promover su industria vitivinícola, playas y universidades, logró atraer unos 260 mil turistas el año pasado, quienes gastaron más de US$500 millones. Al 2015 esperan recibir a más de un millón de visitantes desde China, y a fines del presente año se establecerá en Sydney la primera sucursal de un banco chino en Australia, el Industrial and Commercial Bank of China (ICBC).
Aún así, hay ciertos ejemplos que deben ser ampliamente difundidos y destacados, no sólo por su audacia en materia de planificación logística y sustantiva, sino que se trata de pasos importantes que han asumido con responsabilidad y realismo, algunas de las contadas ciudades y regiones de nuestro país que han hecho suyo aquel llamado que realizó el entonces presidente Ricardo Lagos un 21 de mayo ante el Congreso Pleno, al momento de anunciar la realización en nuestro país del proceso APEC 2004: "Hoy los convoco a poner nuestros ojos en el Pacìfico, en el Pacìfico que es importante de nuestro futuro...hoy Chile está en el primer lugar de la platea de la historia que se desarrolla en el Pacífico".
Cuatro son las ciudades o regiones de nuestro país que hoy se encuentran liderando el proceso de asociatividad con sus pares en China. Estas son la Región de Valparaíso; la ciudad de Iquique; La Región de Coquimbo y la ciudad de Santiago. Sus aportes han sido en diversos campos y muestran un grado de interés que es reconocido por cus contrapartes en China. Todas ellas han cumplido con el ritual de la visita oficial público y privado tanto desde Chile hacia China y vice versa, y todas ellas han explorado la realización acciones en el ámbito académico, cultural, económico y comercial.
A modo de ejemplo, mientras durante el mes de julio visitará la Región de Coquimbo una delegación cultural compuesta por expositores de las artes marciales provenientes de algunas escuelas de Tagou Wushu como también del mismísimo templo Shao Lin de la provincia de Henan, Santiago Innova ha efectuado una convocatoria para participar en un concurso para quienes en dicha ciudad aspiran a proponer proyectos innovadores de cualquier naturaleza económica, con premios de US$10,000 como capital semilla a ser entregado por Santiago, Beijing y Hefei.
Por su parte, la Región de Valparaíso ha acogido el primer Centro Confucio en Chile, por medio de su establecimiento al amparo de la Universidad Santo Tomás. A la vez, misiones de emprendimiento o de innovación son constantes hacia su provincia hermana, Guangdong, la cual con sus más de 90 millones de habitantes más siendo la sede de la principal feria anual de productos en China, está llamada a convertirse en un socio privilegiado para la Región que cobija en su territorio a los dos principales puertos de América Latina hacia el Pacífico, Valparaíso y San Antonio. Durante el 2009, el puerto de Valparaíso seguramente recibirá a la segunda flotilla de buques de guerra chinos que realizarán una gira por América del Sur, más debemos descatar que fue la Universidad Técnica Federico Santa Maria la primera en incorporar como investigador en sus filas a un joven talento académico chino en el campo de la física teórica de campos: el Dr. Zhun Lu.
No menor ha sido el trabajo desplegado por la autoridades públicas y privadas de Iquique en sus dos ciudades/provincias hermanas de Taizhou y Nanning. La puerta de entrada de la colonia china en nuestro país durante decenas de años, como así también el cauce natural de importantes inversiones directas de ciudadanos chinos en Chile, principalmente en ZOFRI S.A., Iquique es un importante referente para el quéhacer empresarial chino en países vecinos como Argentina, Bolivia, Brasíl, Paraguay, Perú y Uruguay. Los recientes anuncios en orden a concretar la conectividad de 4 mil kiloómetros entre Iquique y Santos, en Brasíl, no han pasado desapercibidos entre la comunidad china, la que está entusiasmada con las oportunidades que se le presentaran a sus productos y servicios.
Iquique también tiene un referente en la localidad de Nanning, ubicada en el sureste de China. Sede de las actividades empresariales de los países ASEAN con China, Nanning bien tiene la potencialidad de ser una de las puerta naturales de entrada de productos chilenos hacia mercados tales como Viet Nam, Cambodia y Lao. Las autoridades de ZOFRI S.A. fueron galardonadas en Beijing a principios de año con un premio por su trayectoria y desarrollo como Zona Franca, más sus autoridades como las del gobierno municipal, realizan frecuentes giras de trabajo a China. Es en estos precisos instantes, cuando en el Museo de la Capital se procede a embalar para su retorno a Chile de la primera muestra de arte mapuche titulada "Lágrima de Luna"; o a meses de la exitosa visita de la Presidenta Bachelet, o más aún, a 22 meses desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio en bienes, cuando aflora la necesidad de comenzar con más ahínco sobre la base de aquellos elementos tangibles - como son los acuerdos de hermanamiento - que nos han permitido convertirnos en un socio privilegiado con China. Obviamente siempre y cuando la visión del futuro de Chile se mantiene en linea con aquellas palabras que enunció el Presidente Lagos, por allá en el 2002.
Un buen apronte podria ser la realización en octubre próximo de la Segunda Cumbre Empresarial China - Amèrica Latina, la cual se llevarà a cabo en Harbin, ciudad hermana de Punta Arenas. Una misión pùblico/privada que represente no sólo a la Regiòn de Magallanes y la Antàrtica Chilena, ciertamente tendrà la musculatura para brindarle energìa a una relaciòn que se basa tanto en gestos como en resultados concretos.
Por cierto, son las 15 ciudades y regiones las que están llamadas ahora a actuar con decisión y responsabilidad ante sus ciudadanos. El trabajo no es menor, pero con planificación estratégica y en equipo, los beneficios a largo plazo son obvios para el país entero.

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hermanamientos
Chile tiene 18 hermanamientos de ciudades con China. Algunas firmas no han pasado de eso, rúbricas en un papel que se biodegradará sin dejar rastro, a menos que hagamos algo al respecto.
Lo primero, informarnos: qué significan estos tratados; luego, qué beneficios podemos sacar de ellos.
Como dice Mario, grandes acuerdos parten de pequeños negocios. Yo no miraría a "huevo" los hermanamientos de ser así. Pensemos que ya hay una sede de la U. Santo Tomás en Hefei.