Soy un estudiante de ingeniería comercial, de la Universidad Diego Portales, y desde hace tres semanas estoy viviendo en Nueva Delhi, India, en una experiencia de práctica laboral, en una empresa que produce y comercializa piedras naturales de la zona. Escribiré sobre opinión en estas primeras semanas. Mi Primera Impresión: Caos. Tacos, suciedad, pobreza, ruido.
Tercera Semana: La primera impresión comienza a desvanecerse, y dejando de lado la gran gama de perjuicios e incomodidades iniciales, se comienza a reflexionar e inquietarse en entender a los indios. Es una sociedad que tiene sus raíces en lo profundo del hinduismo y que su forma de ser no puede ser simplemente comparada con otras, debido a su larga historia, no como país, sino como raza.
Transporte, infraestructura, ciudad: El transporte más común son los Rickshaws, unas motos de tres ruedas que llevan una cabina. Esto son los taxis, más populares, y que te cobran si tienes mucha cara de turista o poca. Los buses, siempre llenos, y en peor estado que nuestras antiguas micros amarillas, no son populares entre los extranjeros. Tocar la bocina, y no tener espejos retrovisores no es normal, es requisito!. Tocan la bocina para avisar por donde van, ya que no tienen retrovisores, y no los tienen por lo que sacan o se los pasan a llevar. Dicen que manejar acá es más fácil por que sólo te preocupas de lo que está al frente, pero sin duda es más salvaje. El metro en plan de expansión, es una cara visible de lo que va a llegar a ser India, una potencia. Pero aún existen deficiencias, en la excesiva mano de obra o capacidad ociosa, la extrema pobreza que pasa a ser “normal”, la corrupta policía, la burocracia para algún papeleo, entre otros.
Cultura, Gente, Trato, Conducta: Eres un espectáculo para ellos. Son capaces de estar mirándote fijamente durante largos minutos sin interrupción y a solo 2 metros de distancia. Muchos no hablan inglés y habrá que aprender un poco de hindú para los clásicos, “No”, “Si”, “Hola”, “Quiero ir a: “, y el “Está muy caro”. Si vas a comprar a los típicos mercados, un pantalón comenzará en 500 rupias (alrededor de 5mil pesos) cuando en realidad, cuesta 100 rupias. La paciencia, y el saber regatear acá es un arte. Los indios en general son pacíficos, y no te encontrarás con gente violenta o con mucho asalto o violencia, por lo menos en mi experiencia hasta ahora.
Espero enriquecerme más de ellos, para poderles aportar por este medio.
Gracias por este espacio,
Un gran saludo, Tomás Despouy Zulueta.
· Inicia tu sesión o Regístrate gratis » para poder comentar
Hola Tomás
Comparto harto tus impresiones. Viajé por India en el 2005, me casé allá, viví 6 meses en Mumbai. En el 2007 regresé y me quedé otros 4. Es duro al principio porque uno va lleno de expectativas de un lugar lleno de misticismo y se encuentra con este ruido enfermante con el smog y la miseria del entorno. Pero en lo particular, si compartes con familias en sus casas, caes en cuenta de lo bondadosos, creyentes y consecuentes que son. Personalmente tengo una relación de amor y odio cada vez que estoy por allá y me da mucha pena no poder controlar esos sentimientos que son tan espontáneos. Ojalá puedas conocer Tahilandia, que a mi parecer es más ordenado.
Espero que aprendas a disfrutarlo...
Marisel
Antes que todo: gracias por tu publicación.
Una de las latitudes que deberíamos ir a observar es la India y sus progresos con el contraste de llevar mucha diferencia social a cuesta. Hace un tiempo, vino la señora Amma para abrazarnos y ella comentaba que no puede dejar de abrazar al mundo, dado que son demasiados los pobres en su país.
Entre Brhamas e Intocables, India se ha perfilado como uno de los más grandes núcleos sociales de expansionismo y desarrollo comercial per cápita; no obstante, su pobreza es abrumadora y ella, en muchos años, será erradicada. Sin embargo, sus distinciones sociales son torcidas con las nuestras, dado que los que logran sublimar e inhibir las precariedades de este mundo –negando el yo interno-, son considerados como los más elevados y quienes tienen el trabajo con los interfectos, están el escalafón más bajo, una dicotomía con toda nuestra realidad, imaginación e imposición.
Más abajo, hay una publicación de la música que se mezcló entre ingleses e indios y, por esas casualidades de la vida, yo logré encontrarme con la aceleración de las conciencias en la India (Goa 604).
Es entonces pertinente saludar al publicador de la nota y conminarlo a que no cese con la transmisión, desde ese lugar del planeta. Mientras podamos entender cómo ellos se modifican, nosotros estaremos con una buena observación e indicación para los entornos que nos suceden.
Atte
Fijate.cl
Allá debe ser como todo el mundo no más...Según lo que sé, el yoga, el hinduismo y pácticas relacionadas son muy fuertes, pero zazen por ejemplo, para nada. Por otra parte también son muy conservadores. A ver si Tomás confirma o no esto. Tengo un amigo hindú que vive en Chile y es comerciante de importaciones indias, su matrimonio fue un "arreglo" entre familias. Hacen una reunión y te presentan a un posible esposo(a). Antiguamente era más terrible porque te tenías que casar igual aunque el pretendiente no te gustara, pero hoy son más flexibles. Él se casó así por ejemplo, y antes tenía una novia europea, pero si llegaba a casarse, lo desheredaban y no podía seguir con la empresa. Aunque no creo que lo hagan así las familias más humildes.
-----------------
Su / http://zenchile.bligoo.com
Tomás, hace dos meses regresé de la India en un viaje que desarrollé por un asunto de proyecto de vida. La verdad es que comencé por buscar una excusa de trabajo, pero terminé llendo por la increible curiosidad que me provocaba el país. En síntesis, las primeras líneas de tu relato me identificaron por completo. No sólo me emocioné al sentir que compartías mi misma impresión, si no que además, con el correr de las semanas, te habrás dado cuenta que más que un viaje es una experiencia de vida que sólo puede comprenderse al estar parado ahí, en medio de todo ese caos e intentar comprender cómo es que todo por allá funciona. En fin. Espero poder seguir contando con el honor de leer tus experiencias de vida, las que seguiré con mucho agrado y dedicación. En estos momentos me encuentro trabajando sobre un seminario acerca de la India, ese mundo que yo conocí antes y que tú conoces ahora y cualquier experiencia que cuentes, para mí es como un pequeño tesoro. Un dato, si quieres ir a Jaipur, Agra o Goa, que son ciudades áltamente turísticas, no confíes en las agencias de turismo, que como ya sabrás, son una mafia con todas su letras. Conozco a un tipo que habla español, indio, de buen corazón y de quien me hice muy amigo. Él podrá ayudarte si lo necesitas. no dejes de visitar Goa. Te va a encantar.
Te deseo la mejor de las suertes y gracias por compartir tu experiencia con nosotros.
Un abrazo desde Chile
Pedro Veloso
Hola Tomás!!! Que bueno que te inscribiste. Yo fui el que hizo la nota dela UDP en el portal.
El problema de los países grandes es que todo se exagera y se sale de proporción, en este caso el desorden termina en caos. Pero creo que hay que a los Indios hay que tenerles paciencia, pronto serán potencia y solucionarán sus problemas, o al menos varios de ellos.
Por otro lado puede que tengan mayor espiritualidad o que hayan creado la meditación, pero no creo que existan 1.100 millones de yoghis, fakires o gurues. La mayoría debe ser como cualquiera persona en el mundo: sobreviviendo el día.
¿Cómo compatibilizan la religión hindú, con lo que sabemos que tiene de pacífica, con el caos que describes? ¿Cómo un hombre o mujer serenos, que practican zazen y otras cosas, se levanta de su meditación y sale a guerrear a la calle, a manejar como loco, soportar el ruido y el olor a tubo de escape? No me alcanzo a imaginar...
Gracias por tu post, está súper ilustrativo. Cuéntanos más.